Se hizo furia la tolerancia y a la gracia la deje en un cajon. Somos hijos de nadie, amigos del rencor, nos medimos con plata y le llamamos "corazon". Es esta sociedad divina en la que hoy vivo yo, esclavos de la noche y la desesperacion. Hay tantas sensaciones de un dia o dos, que ya la hipocresia esta tranquila, sentada en su sillon, son un monton de personas haciendo fila esperando la tentacion, esperando ilucionados algo parecido al AMOR. y son cobardes, se miden por lo que tienen y no por lo que son, y "no nos conocemos despues de hacer el amor".
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